4/19/2024

Conectar con la naturaleza

Meditación para realizar en el campo:

Esta meditación nos regala un momento para reconectar con las energías mágicas de la naturaleza.

Extiende una manta en un lugar elegido. Si es invierno busca un tronco, un banco, algo que te sientas bien. Cierra los ojos, céntrate, enraízate. Inhala y exhala lentamente tres veces. A continuación, di:

“Madre Naturaleza, te honro.

Me abro a ti aquí y ahora a tu energía amorosa.

Toma conciencia de lo que te dice tu sentido del oído.

Toma conciencia de lo que dice tu sentido del olfato.

Toma conciencia de lo que dice tu sentido del tacto.

Toma conciencia de lo que dice tu sentido de la vista.

Quédate donde estás, relajada todo el tiempo que quieras.

Anota tu experiencia, lo ideal es que lo hagas allí mismo, mientras esté fresca en tu mente, si no hazlo cuando regreses a tu casa.

Antes de dejar el lugar di:

“Madre Naturaleza gracias por tus muchas bendiciones.

Gracias por estar aquí conmigo durante la meditación.

Que tu amor viaje conmigo”.

Si haces esto en cada temporada, podrás comparar las anotaciones, las de un año con otro. De esta manera comenzarás a detectar cambios en tu entorno que de otra forma nunca hubieras notado.




Baños de Bosque

Baños de Bosque

Es una práctica respaldada por la ciencia. Es una manera agradable de relajarse. Los baños de bosque nos dan la oportunidad de dejar atrás esas ideas preconcebidas, podemos dejar que el momento sea ni más ni menos que lo que es. No hay prisa, no hay necesidad de aprovechar el tiempo al máximo. No hay nada que lograr. Simplemente dejar ser lo que es y no convertirlo en el objetivo de algo que hay que conseguir.

Caminamos despacio para poder enfocar los sentidos en cada una de las múltiples formas en que el sendero vivo nos envuelve y nos acaricia. Es prestar atención a los sentidos, bajar el volumen de las voces internas, provocadas por tus pensamientos. 

Los sentidos te sitúan en el aquí y ahora. Cuando dejas que la naturaleza ocupe un lugar en tu interior, de inmediato estimula la capacidad natural del cuerpo para generar sin reservas salud y bienestar. Es el arte de estar quietos y en silencio en medio de la naturaleza.

La salud mejora gracias al contacto con la naturaleza, entre ellos la depresión, la ansiedad, entre ellas el déficit de atención, las enfermedades vasculares, molestias musculares, migrañas, enfermedades respiratorias, etc.

 La naturaleza es un médico prodigioso

Si decides hacer un Baño de Bosque, la alternativa más efectiva es llegar sin expectativas. El Bosque decidirá por cada uno de nosotros que experiencia necesitamos vivir. No hay necesidad de convertir el baño de bosque en una experiencia espiritual sublime. Si tu idea es hacerlo zen, impedirá que lo sea. Lo mas apropiado es relajarse y confiar en lo que se te dé.

La quietud en el monte o en el bosque nos brinda la oportunidad única para sumergirnos en la belleza y la serenidad de la naturaleza. Cuando nos tomamos un momento para observar, escuchar, oler y sentir la naturaleza en toda su plenitud, nos abrimos a una experiencia de conexión profunda con el entorno que nos rodea.

Observamos detenidamente los detalles, los colores de las hojas y de las flores, las formas de los árboles, de los troncos, la silueta de las piedras, las figuras que forman las nubes, la textura de las cortezas, las irregularidades de la tierra. Cada pequeño detalle revela la exquisita belleza y complejidad de la naturaleza, nos invita a apreciarla a ser parte de ella.

La quietud nos permite abrir nuestros oídos y escuchar los sonidos sutiles del monte. El canto de los pájaros, el viento entre loas hojas, el crujir de las ramas, sentir el sonido de los insectos. Todo eso hace que el bosque o el monte nos envuelva y nos conecta con su vibrante vida.

Al estar en silencio, podemos agudizar nuestro sentido del olfato. Perfumes de hierbas, de la tierra mojada, perfume de las flores, dulzor de los frutos maduros. Cada aroma nos transporta a lo más íntimo de nuestro ser. 

 Cada uno de nuestros sentidos nos hace consciente de nuestra interacción con el entorno, de cómo nuestra presencia se entrelaza con la vida en el monte.  

Este ejercicio de conectar con la naturaleza se convierte en una necesidad, cuando todas las semanas nos tomamos un tiempo para la contemplación de la naturaleza. Así sea en nuestro patio, en un jardín, balcón o terraza, donde las plantas estén presentes, lograremos armonizar nuestro cotidiano vivir. 

Prestemos atención cuantas horas en el día estamos bajo techo y el tiempo que estamos bajo el cielo. Notaremos que seguramente estamos mucho más tiempo encerrado entre cuatro paredes. 

Comencemos de a poco a salir a caminar por la ciudad, tomarnos el tiempo para llegarnos hasta una plaza y contemplarla. Seguramente que si la observamos con detenimiento veremos detalles que no aviamos visto antes. Las especies distintas de plantas, las formas de los canteros, los añosos árboles, el agua de la fuente, las sombras que proyectan los árboles, seguir a los pájaros donde están sus nidos. Escuchar sus cantos, el color de sus plumas. Sentarnos en el pasto, si podemos sacarnos los zapatos y tomar conciencia de la tierra bajo nuestros pies. Como si quisiéramos enraizarnos en ese lugar.

Esos momentos donde nos encontramos con nosotros mismos, nos reinicia cada órgano del cuerpo, nos limpia el cerebro, nos calma. Hace que cuando volvamos a nuestros trabajos estemos más atentos, nos cueste mucho menos concentrarnos seamos más eficientes en las tareas que llevemos a cabo. Nuestras ideas son más claras. Nos ayudan a resolver de forma más claras nuestros problemas.

Cuando tengamos la posibilidad de tomar un Baño de bosque, con un guía, no dudemos en hacerlo. El guía nos pondrá a nuestra disposición herramientas para que disfrutemos de la naturaleza. Descubriremos una nueva forma de armonizar nuestra cotidiano vivir.


Conectar con la naturaleza Meditación para realizar en el campo: Esta meditación nos regala un momento para reconectar con las energías mági...